Los profesionales de Salud Mental de Lanzarote aconsejan reducir el uso de dispositivos móviles en vacaciones
Recuerdan que el verano es una oportunidad para "desenchufarse" y fomentar el juego y la actividad física entre los jovenes, favoreciendo un desarrollo emocional saludable
Los profesionales de la Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil de la Gerencia de Servicios Sanitarios de Lanzarote , adscrita a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, recomiendan hacer un uso saludable de los dispositivos móviles y las pantallas durante las vacaciones escolares y animan a las familias a promover entre los más pequeños alternativas de ocio que contribuyan a su bienestar físico y emocional.
En este contexto, recuerdan que el periodo estival y las vacaciones constituyen una excelente oportunidad para recuperar hábitos saludables que durante el curso resultan más difíciles de mantener, como el juego al aire libre, la actividad física, la lectura, las relaciones sociales y el descanso adecuado.
Desde la unidad se explica que el uso excesivo de pantallas y dispositivos móviles puede afectar al sueño, favorecer el sedentarismo, dificultar la atención, tener menor control de sus emociones o incluso puede llevar a un comportamiento irritable, especialmente cuando se prolonga durante muchas horas o se mantiene antes de dormir.
En el caso de los menores de seis años, recuerdan las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría, que desaconseja el uso de pantallas entre los cero y los seis años y, a partir de esa edad, recomienda un uso limitado, supervisado y adaptado al menor.
Los riesgos del uso abusivo de pantallas
Asimismo, la utilización excesiva de estos dispositivos tiene otras consecuencias y perjudica al desarrollo, tanto físico como psicológico, a la capacidad de atención, de aprendizaje y a la creatividad.
Entre las principales pautas que trasladan a las familias destaca establecer normas claras y coherentes para todos los miembros del hogar. En este sentido, aconsejan que el teléfono móvil permanezca fuera de la habitación durante la noche, evitar el uso de pantallas durante las comidas y reservar momentos del día completamente libres de dispositivos electrónicos.
"Desenchufarse" y practicar deporte o ir a la playa
Los especialistas insisten en que limitar el tiempo de pantalla o "desenchufarse" de los dispositivos resulta más efectivo cuando se ofrecen alternativas atractivas. Por ello, animan a sustituir ese tiempo por actividades sencillas como practicar deporte, jugar con amigos, ir a la playa, parques, ludotecas o centros culturales, realizar manualidades, leer, cocinar en familia o disfrutar de paseos, favoreciendo un desarrollo emocional saludable.
Asimismo, recuerdan que el ejemplo de los adultos resulta determinante. Los menores aprenden entre otras formas, observando las conductas de sus referentes familiares, por lo que recomiendan a los adultos dar ejemplo con un uso responsable del móvil y compartir tiempos de ocio sin pantallas.
Estructurar el día y proteger el sueño
La psicóloga clínica y responsable de la unidad de Salud Mental Infanto-juvenil de la Gerencia Sanitaria de Lanzarote, Ana Madrigal, asegura que "durante las vacaciones es importante mantener cierta estructura diaria en los menores mediante actividades de socialización con amigos, y la realización de tareas cognitivas, como leer, y tareas de autonomía como recoger su habitación a diario, y advierte que si se permiten las pantallas, que sea un tiempo acordado previamente, con control y supervisión del contenido".
Otro de los aspectos que consideran prioritario los especialistas es la protección del sueño. Dormir las horas necesarias favorece una mejor regulación emocional, mejora la tolerancia a la frustración y contribuye al bienestar psicológico de niños y adolescentes. Por ello, aconsejan instaurar una rutina nocturna estable, mantener un horario regular de descanso y evitar el consumo de vídeos o contenidos especialmente estimulantes antes de acostarse.
La unidad recuerda que el objetivo no es eliminar completamente la tecnología de la vida cotidiana, sino enseñar a utilizarla de forma equilibrada y responsable, de manera que contribuya a un desarrollo saludable durante la infancia y la adolescencia.
















Añadir nuevo comentario