Un trabajo de fin de grado de la Escuela Universitaria de Turismo explora esta identidad de la capital lanzaroteña y su escasa presencia actual en el ámbito urbano y turístico

La desconexión de Arrecife con su identidad marinera
Un trabajo de fin de grado de la Escuela Universitaria de Turismo explora esta identidad de la capital lanzaroteña y su escasa presencia actual en el ámbito urbano y turístico
La identidad marinera de Arrecife. Diagnóstico y estrategias para un modelo urbano equilibrado. Así se llama el Trabajo de Fin de Grado (TFG) de Mencey Rodríguez de León, que se ocupa principalmente de la posible desconexión entre la identidad marinera de Arrecife y su expresión actual en el espacio urbano y turístico.
Su objetivo general es el de analizar esa desconexión, identificar la percepción de los residentes y proponer estrategias de actuación orientadas a integrar esa identidad marinera en el modelo urbano y turístico. El trabajo no plantea soluciones concretas pero sí una serie de líneas de actuación que se podrán concretar en investigaciones posteriores.
El autor, que acaba de finalizar el Grado en la Escuela Universitaria de Turismo de Lanzarote, dice que a mitad de carrera ya se empezó a plantear hacer su trabajo sobre Arrecife. “Soy de San Francisco Javier, me crié en Arrecife y veía cómo iba decayendo la ciudad desde el punto de vista cultural, del espacio público, de las infraestructuras o de la convivencia”, señala. Durante el último año, en clase, trabajaron sobre Arrecife y tuvieron un debate con el objetivo final de hacer una propuesta sobre la ciudad.
Después de hacer este trabajo, sostiene que un visitante cualquiera no sería capaz de captar, ahora mismo, que Arrecife tuvo un pasado pesquero y marinero muy relevante. “Las conserveras están en un estado que da pena, es una historia que se puede contar y que no se cuenta, pero no sólo para los turistas, sino para los propios residentes”, señala. Lo de las conserveras es tan solo un ejemplo, pero sirve para las salinas o para otros elementos del pasado pesquero.
Mencey centra su trabajo en los residentes, precisamente, porque al fin y al cabo, dice, “si la propia población residente no conoce su propia historia, ¿cómo la va a explicar a los turistas que visiten la ciudad?”. “Parece que nosotros tampoco reclamamos o hacemos nada por velar o por defender la cultura y la identidad”, recalca.
Una de las principales causas de esa desconexión es la ausencia de transmisión entre generaciones tanto de la identidad marinera como de la historia de la capital. El autor destaca que la propia web institucional de Arrecife no ofrece tampoco información sobre su propia historia, ni existe una red de museos ni un plan definido para la ciudad de Arrecife: “Ese el principal problema que veo yo, la falta de una propuesta integral de lo que queremos para Arrecife”, destaca.
Su intención, en el fondo, es reflexionar sobre el estado de la ciudad, “sobre lo que está ofreciendo Arrecife, no sólo para los turistas, sino también para la población residente y ver de qué manera se puede reconducir esto antes de que sea demasiado tarde”, señala.
El autor, cuyo tutor en el TFG es José Juan Padrón, parte de la base de que “la escasa valorización del patrimonio marinero en Arrecife constituye uno de los principales retos en la configuración de su modelo urbano y turístico”. La desconexión no es un fenómeno aislado, sino que es el resultado de un proceso de transformación económica y social.
El trabajo analiza esa transformación e incorpora la percepción social de los residentes, a través de una entrevista con el artista Juan Gopar y una encuesta a residentes. “Los resultados evidencian una baja presencia de la identidad marinera en el espacio urbano y su limitada integración en el modelo turístico actual”, señala el trabajo, que considera que habrá que avanzar hacia un desarrollo más equilibrado en consonancia con los retos planteados en la Agenda Canaria de Desarrollo Sostenible 2030.
Objetivos
Además del objetivo general, hay unos objetivos específicos, que pasan por analizar la trayectoria y la evolución histórica de Arrecife con el fin de comprender los procesos que han condicionado su configuración urbana y su identidad, comprender el contexto urbano y turístico en el que se desarrolla la ciudad, evaluar la percepción social de la población sobre la identidad marinera, identificar las fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas del modelo urbano y turístico de Arrecife y proponer estrategias de actuación orientadas a la valorización e integración de la identidad marinera.
Esa desconexión limita la capacidad para actuar como elemento diferenciador
En relación con la percepción de la identidad marinera, los resultados de la encuesta incluida en el TFG muestran una valoración mayoritariamente baja. Casi el 60 por ciento de los encuestados considera que la identidad marinera está “poco” presente en la ciudad, mientras que un 28 por ciento la califica como “regular”. Los porcentajes de quienes perciben una presencia significativa son muy reducidos.
Más de la mitad considera, respecto al estado en que se encuentra esa identidad, que está “parcialmente desaparecida”, mientras que más de un 17 por ciento dice que está “muy transformada”. Frente a esos datos, algo menos de una cuarta parte la percibe como “parcialmente conservada”. Menos de un dos ciento cree que está “bien conservada”. Ocho de cada 10 considera que se encuentra en riesgo de desaparecer.
Sin embargo, “a pesar de esta percepción de debilitamiento, la identidad marinera es considerada un elemento de gran relevancia por parte de la población”. Caso dos de cada tres creen que es muy importante, y el resto, bastante importante.
Respecto al análisis de las problemáticas o las potencialidades de Arrecife, hay un elevado reconocimiento de espacios clave de Arrecife, como el entorno del Charco de San Ginés, el Castillo de San Gabriel, el litoral o el Castillo de San José, y en menor medida las salinas o la Casa Amarilla. “Este reconocimiento se vincula directamente con la percepción del modelo turístico más adecuado para la ciudad”, dice el estudio, ya que el turismo cultural es el más valorado, seguido del turismo gastronómico, el náutico y el urbano, mientras que el turismo de sol y playa presenta un menor interés. “Estos datos ponen de manifiesto una clara orientación hacia un modelo turístico alternativo, basado en la valorización de los recursos culturales y territoriales”, señala el TFG.
Los resultados muestran, igualmente, una percepción generalizada de bajo aprovechamiento de los recursos existentes, lo que refleja “una desconexión entre el potencial existente y su integración real en el modelo urbano y turístico”. Esa falta de aprovechamiento se relaciona con la existencia de diversas problemáticas urbanas que afectan al funcionamiento y a la percepción de la ciudad, como la falta de zonas verdes, los problemas de imagen urbana, la suciedad, la contaminación, la falta de proyectos definidos, el transporte o el tráfico. Estas “deficiencias estructurales” afectan de forma directa a la calidad del espacio público y a la experiencia tanto de residentes como de visitantes.
Las principales demandas o propuestas que se nombran en la encuesta se centran en la recuperación de la identidad marinera, la mejora del frente marítimo y la necesidad de un plan integral de ciudad, además de medidas relacionadas con la movilidad y la conexión con el mar.
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Charco de San Ginés.
Actuación
En el apartado de líneas de actuación a seguir, el TFG considera que resulta fundamental, en primer lugar, “avanzar hacia modelos de gobernanza basados en la participación de la ciudadanía”, procesos de diálogo “que permitan integrar la experiencia y el conocimiento de quienes habitan la ciudad”. Entre las prioridades más señaladas por quienes responden la encuesta está un plan integral de limpieza y mantenimiento, la mejora de la movilidad, la reducción del tráfico o la rehabilitación urbana de edificios y espacios públicos.
Propone generar espacios de encuentro que favorezcan la transmisión
Se plantea, igualmente, la recuperación de la relación entre la ciudad y el mar como eje fundamental de intervención, mediante la mejora del litoral, la integración puerto-ciudad y la creación de espacios públicos que favorezcan el contacto con este entorno, accesibles y orientados al disfrute colectivo. “No obstante -señala el trabajo- más allá de estas medidas concretas, los resultados evidencian que el principal problema no radica en la ausencia de recursos, sino en su limitada integración y en la ruptura en los procesos de transmisión cultural”. “La identidad marinera de Arrecife no ha desaparecido, sino que se encuentra infrarrepresentada, lo que limita su percepción y valorización como elemento estructurador del modelo urbano y turístico”, sostiene Mencey.
Las propuestas planteadas se articulan en torno a cuatro ejes: el urbanismo, la identidad, la cultura y la comunidad, que no deben abordarse de forma aislada, sino como partes de una estrategia conjunta orientada a integrar la identidad marinera en el espacio urbano y en la experiencia cotidiana. En esa estrategia, la educación adquiere un papel clave, no solo en el ámbito escolar, “sino como un mecanismo amplio que involucra a la comunidad, la memoria colectiva y el propio espacio urbano como soporte de aprendizaje”.
Por eso mismo, se propone la generación de espacios de encuentro e intercambio que favorezcan la transmisión intergeneracional del conocimiento, así como impulsar la recopilación y sistematización de relatos históricos.
Los resultados, según el apartado de conclusiones del TFG, “confirman la existencia de una base identitaria y patrimonial reconocida por la población que, sin embargo, no se encuentra plenamente integrada ni transmitida”. La desconexión entre la identidad marinera y la realidad actual limita la capacidad de esa identidad para actuar como elemento diferenciador del destino.
Respecto a futuras líneas de investigación, considera de interés incorporar un análisis más detallado de las dimensiones políticas, económicas e institucionales y desarrollar investigaciones para definir medidas de intervención concretas.
“Los resultados confirman el problema planteado, poniendo de manifiesto la desconexión entre la identidad marinera y su integración en la realidad urbana actual, lo que refuerza la necesidad de un plan integral de ciudad que sitúe la educación y la identidad como ejes centrales desde los que articular las intervenciones urbanas, siendo la participación real y efectiva de la ciudadanía un elemento fundamental para el futuro de la ciudad”, concluye el TFG.
















Comentarios
1 Anónimo Mié, 19/08/2026 - 09:25
2 El trabajo Mié, 19/08/2026 - 09:25
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