Los problemas son muchos, pero las pruebas deportivas de gran formato y la presión turística y de residentes están generando “impactos significativos sobre los ecosistemas y las especies protegidas”

El Plan de Los Volcanes advierte de impactos por el turismo y los eventos
Los problemas son muchos, pero las pruebas deportivas de gran formato y la presión turística y de residentes están generando “impactos significativos sobre los ecosistemas y las especies protegidas”
El Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) del Parque Natural de los Volcanes, elaborado por Gesplan, incluye el diagnóstico, la información ambiental y la ordenación, entre otros aspectos. En cuanto al diagnóstico, el Plan refleja los distintos problemas del patrimonio natural, los usos y actividades que lo condicionan y los procesos que lo perturban. Son muchos los problemas.
“El desarrollo de actividades recreativas, en especial el turismo de naturaleza no regulado y la celebración de eventos deportivos de gran formato, está generando impactos significativos sobre los ecosistemas y las especies protegidas”, señala el documento, que advierte de que la presión provoca la degradación de hábitats frágiles como los campos de lava.
“Asimismo, pruebas deportivas de gran impacto como carreras de montaña o competiciones ciclistas provocan perturbaciones relevantes en la fauna, especialmente en aves rupícolas y esteparias”. En algunas zonas, como el litoral sur del Parque, se interfiere en los ciclos de nidificación y alimentación de especies como el halcón tagarote o el cernícalo vulgar, incrementando su vulnerabilidad y comprometiendo la conservación de sus poblaciones.
Un problema especialmente relevante es la alta densidad de senderos y pistas en áreas de reducida extensión. También hay una proliferación de pistas sin destino claro o que ascienden a conos volcánicos. Además, el desarrollo incontrolado de senderismo, escalada o parapente “puede generar impactos negativos que comprometen la sostenibilidad y conservación de los ecosistemas”.
Uno de los factores más determinantes es el incremento sostenido de la presión turística y del número de residentes locales, que implica mayor uso de recursos naturales, mayor impacto sobre el paisaje y una vulnerabilidad creciente de los valores ecológicos, culturales y estéticos del Parque.
Además, se encuentran los suelos “altamente erosionados” y con una cubierta vegetal escasa”, que se suman a una “sobreutilización del territorio”. También se indica la contaminación, por calima, por la central eléctrica y la alta densidad de tráfico. Además, existe escasez y contaminación de los recursos, por falta de redes de saneamiento, aunque existe un proyecto en marcha para resolverlo. También está el impacto de las extracciones de lapilli: “extracciones dispersas y no reguladas, realizadas sin planificación ni control ambiental”, con carácter puntual y escasa dimensión, pero de alta frecuencia y amplio alcance territorial, “lo que pone de manifiesto la necesidad de reforzar los mecanismos de vigilancia y control”. Los enclaves más afectados son Montaña Colorada y Los Rodeos.
El diagnóstico del espacio destaca incidencias graves en “ecosistemas y especies protegidas”
Hay que sumar los problemas derivados de las transformaciones agrarias: abandono agrícola y pastoreo, aunque son actividades residuales en ambos casos, además de los residuos y vertidos, en el primer caso por la insuficiente frecuencia de recogida, agravada por la elevada afluencia de visitantes a los restaurantes de El Golfo. También se citan problemas por el desarrollo urbanístico de El Golfo y una franja de Yaiza, y edificaciones aisladas al sur de Tenesar, así como la ocupación de coladas volcánicas de alto valor natural y paisajístico.
En otro orden de cosas, por algunas infraestructuras y equipamientos vinculados al transporte, abastecimiento y saneamiento hídrico, suministro energético, telecomunicaciones o gestión de residuos, que generan impactos ambientales y paisajísticos. Se refiere a fosas sépticas, líneas eléctricas, antenas de telefonía, cinemómetros en la LZ-67, saturación de contenedores, vertidos incontrolados o acumulación de escombros.
Por otra parte, “una parte significativa del patrimonio cultural se encuentra en un estado de conservación deficiente, habiendo sufrido alteraciones sin criterios históricos ni técnicos que respeten su valor original” o bien abandono, deterioro estructural o modificaciones inadecuadas, “algunos de los cuales podrían incluso desaparecer de forma irreversible si no se adoptan medidas urgentes de protección y conservación.”, señala el documento.
Biodiversidad
También está la pérdida de biodiversidad por especies exóticas invasoras tanto animales como vegetales “que provocan un empobrecimiento de la biodiversidad florística al desplazar a especies endémicas y reducir la disponibilidad de recursos para la fauna local”. En cuanto a la fauna invasora, destaca la presencia de gatos cimarrones, que amenazan a la musaraña, la lisneja y el lagarto de Haría.
Se señala también el uso de áreas utilizadas como aparcamientos fuera de calzada, sin delimitar y sin organización, como es el caso de los aparcamientos en el interior de El Golfo, Caldera Blanca, la zona de playas de Montaña Bermeja, Las Malvas y La Madera. En estos tres últimos casos, esos aparcamientos están en dominio público marítimo-terrestre, por lo que el PRUG deberá proponer propuestas para su relocalización.
El campo de tiro militar que permanece en el Parque Natural “genera un impacto negativo”
“Será clave la planificación estratégica y la acción climática eficaz para garantizar la resiliencia de los ecosistemas y la sostenibilidad de los servicios ecosistémicos”, dice el documento, que advierte de que si esta tendencia no se revierte, el escenario futuro tenderá a consolidar y amplificar problemáticas ambientales.
Así, destaca el aumento sostenido del consumo de agua y energía, con alta dependencia fósil, la expansión de zonas con afecciones paisajísticas, por construcciones o pistas, saturación de espacios de alto valor ecológico por actividades intensivas, incremento de residuos sólidos urbanos y difusos, presión creciente sobre los ecosistemas más frágiles o consolidación de una red informal de senderos que fragmenta hábitats o pérdida progresiva e irreversible del patrimonio cultural.
“Estos factores evidencian la urgencia de actuar mediante una gestión ambiental proactiva, que combine la conservación activa, la educación ambiental, la planificación del uso público y la restauración ecológica”, señala el Plan.
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Vista de las inscripciones sobre roca que se encuentran en un sendero.
Capacidad
El aumento de la población residente y de la turística y su impacto en los espacios naturales, con presiones de todo tipo, hacen necesario ampliar el estudio de capacidad de carga, o de acogida, que se realizó solo sobre cuatro espacios y en determinados momentos.
Se hace necesario ampliar el estudio de capacidad de carga a todo el espacio del Parque
El objetivo de esa ampliación sería establecer medidas regulatorias encaminadas a proteger los valores naturales. “Se propone ampliar el estudio a todos los ámbitos del Parque y ampliar el conteo de visitantes y vehículos a otros periodos del año”. Se hizo el estudio sobre Caldera Blanca, Charco de Los Clicos, Los Rodeos-Caldera La Rilla y Montaña del Cuervo-Montaña Colorada.
Las conclusiones del estudio de capacidad de acogida reflejan que la afluencia a los Clicos está “muy por encima del volumen idóneo”, ya que supera en 144 visitantes-hora o 597 visitantes-día el máximo de su capacidad de acogida, mientras que Montaña del Cuervo lo sobrepasa en 136 visitantes por hora.
Redelimitación
El documento del PORN señala que se han identificado sectores donde los límites presentan inconsistencias debido, principalmente, al solapamiento de diferentes categorías de protección que no siempre coinciden plenamente en su delimitación territorial.
Por esto, se propone una redelimitación de los límites, ampliando unas zonas y excluyendo otras. En el primer caso, se propone ampliar la zona de la playa de los Clicos hacia la costa, para alinear con otras figuras de protección superpuestas como la Zona Especial de Conservación, la Zona de Especial Protección para las Aves y el Área Prioritaria 76, “identificada como un enclave estratégico para la conservación de la biodiversidad y los ecosistemas costeros”.
Se propone excluir tres zonas del Parque en una nueva delimitación
Otra zona es el tramo de carretera que conecta el núcleo de Yaiza con las Salinas del Janubio, donde se propone una ampliación del límite del Parque para incluir este territorio. Y respecto a Montaña Mesa, ubicada al noroeste del núcleo de Uga y colindante con el Paisaje Protegido de La Geria, se propone incluir la totalidad del semicono volcánico.
En cuanto a los reajustes, se trata de la rotonda que conecta las vías LZ-2, LZ-701 y LZ-704, “para armonizar los límites del Parque Natural con los de la Zona Especial de Conservación”, así como un sector situado al oeste del núcleo de Yaiza destinado a dar servicios, donde se localiza el centro de salud, el tanatorio municipal, el campo de fútbol o el helipuerto. “Dado que estos usos no son compatibles con la normativa de un Espacio Natural Protegido -señala el documento- se propone un reajuste excluyendo este sector del área protegida”.
Finalmente, se propone la exclusión de un área de carácter urbano consolidado al noreste del núcleo de Yaiza “que carece de los valores ecológicos y naturales que caracterizan al resto del Parque Natural”, dice el estudio, que señala que en la delimitación original del parque, en 1994, no se previó el crecimiento del núcleo de Yaiza. “En la actualidad, este ámbito presenta un elevado grado de antropización, resultado del desarrollo urbanístico y la consolidación de infraestructuras, lo que justifica su exclusión del Parque Natural”.
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En el entorno de Montaña Bermeja, dentro de los límites del Parque, se encuentra el campo de tiro militar de Montaña Bermeja, “que genera un impacto negativo debido a las maniobras con explosivos, así como el tipo de vehículos que acceden a estas zonas”, según dice el propio estudio que recomienda “tomar medidas que fomenten un uso adecuado para la protección ambiental de este espacio”. Se deberán especificar los usos permitidos, autorizables o prohibidos en el Plan Rector de Uso y Gestión y para ello se impulsarán acuerdos entre el órgano gestor y el Ministerio de Defensa “que garanticen la compatibilidad entre los valores a proteger y el funcionamiento del campo de tiro”. El propio Ministerio ya advierte de que se van a seguir llevando a cabo maniobras, ejercicios de tiro y otro tipo de ejercicios militares.

















Comentarios
1 Tierra Vie, 14/08/2026 - 07:56
2 Tierra Vie, 14/08/2026 - 07:56
3 Pilar Vie, 14/08/2026 - 08:44
4 Lo nuestro Vie, 14/08/2026 - 09:17
5 Uno que pasaba Vie, 14/08/2026 - 10:02
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