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Solicitan el traslado a un centro especializado para un paciente que lleva un año ingresado en el Hospital Molina Orosa

Julio Caraballo sufrió una 'muerte súbita' mientras arbitraba un partido de fútbol en mayo de 2025

Saúl García 0 COMENTARIOS 18/04/2026 - 05:46

La vida se paró en seco para Julio Caraballo el 14 de mayo de 2025. Fue en un partido de fútbol en el que se enfrentaban los cadetes del Orientación Marítima y los del CD Mensajero. Julio era el árbitro y cayó desplomado al césped del Agapito Reyes Viera de Altavista.

De ahí fue trasladado al Hospital José Molina Orosa, donde permanece casi un año después. Sufrió una 'muerte súbita', de la que se pudo recuperar para ingresar en la Unida de Cuidados Intensivos, donde permaneció un mes y medio.

Julio tiene ahora 39 años, una hija de tres años y una dependencia casi total. Trabajaba en la cocina de un hotel y nació en la República Dominicana pero tiene nacionalidad española dese hace muchos años.

Ahora pasa la mayor parte del tiempo en cama y a veces sentado. Ana, su expareja, dice que ha mejorado, por lo que “es recuperable”, y que ya puede hablar “aunque no conecta bien las palabras” y “come adecuadamente”.

También ha ido mejorando de los espasmos musculares y ha recibido rehabilitación con logopedia y fisioterapia “aunque no suficiente”.

Lo que pide su expareja para que mejore aún más es que se le dé neuro rehabilitación, que es un servicio que no está disponible en el Molina Orosa pero cuya necesidad sí se hizo reflejar en uno de los informes médicos sobre su evolución.

Ana dice que “hay que tratar de que tenga la máxima calidad de vida posible porque ahora no la tiene” e insiste en que con la neuro rehabilitación “podría empezar a funcionar mejor el cerebro y después el cuerpo”.

“En agosto le pusieron una bomba intratecal y deberían derivarlo a un centro de neuro rehabilitación y no se ha hecho”, añade. Señala que cuanto más tiempo pase sin que se le dé esta rehabilitación, más difícil será su mejora.

El pasado mes de octubre, Ana puso una reclamación ante el Servicio Canario de Salud solicitando este tipo de rehabilitación y pidió que no le dieran el alta hospitalaria hasta que no fuera derivado a un centro donde pueda recibirla.

Según señala, el centro idóneo sería el Instituto Guttman de Badalona, a través del Fondo de Cohesión Sanitaria o, en su defecto, un traslado al centro de referencia nacional para pacientes con daño cerebral.

Su expareja reclama que reciba un tratamiento de neuro rehablitación para que pueda mejorar

Ahora, según explica, la intención del Servicio Canario de Salud es la de trasladarlo a un centro sociosanitario donde no existe la neuro rehabilitación, o bien en Lanzarote o bien en otra Isla. Ella reclama que sea “un lugar adaptado a su estado y a su edad”, no una residencia para la tercera edad, porque “si no va a un centro de este tipo, no va a mejorar”.

Ana insiste en que en este tiempo “ha mejorado por sí solo, por lo que con una rehabilitación adecuada podría mejorar mucho más”. “No sabía comer y ahora sí, mueve la cabeza, contesta sí o no, y no podía coger una pelota y ahora la coge y le da un beso. Eso lo ha hecho sin una rehabilitación especializada, así que con ella avanzaría más”, añade. Teme que si sale ahora del Hospital hacia una residencia ya no pueda ingresar en un centro para la rehabilitación.

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