CULTURA

Ropavieja: construyendo poesía desde los ojos de la infancia

La joven ilustradora lanzaroteña Lana Neble lanza su primer poemario, ‘Ropavieja’, un libro que se publicará en los próximos meses en Editorial Dieciséis

María Valerón 9 COMENTARIOS 20/03/2021 - 07:51

Lana Neble tiene 24 años y una herida, pero no una herida cualquiera. Su herida se filtra, gota a gota, en las páginas de Ropavieja, su primer poemario, un libro que publicará Editorial Dieciséis y en el que la joven ilustradora lanzaroteña teje dolor, ternura e infancia para construir el hilo argumental.

La herida de Lana fue elegida entre más de cuatrocientos poemarios a nivel nacional; la editorial escogió solo cuatro, entre ellos el de la lanzaroteña. Los poemas de Ropavieja investigan en torno al proceso emocional que genera convivir con la enfermedad, colocando en el centro de todo el trabajo literario a Caraperro, el gran protagonista de la historia. “Me parecía interesante ponerle un nombre a la enfermedad, porque todos hemos vivido un Caraperro en esta vida: debía ser un personaje dentro del poemario”, explica la autora, que señala que aunque inicialmente lo construyó teniendo como punto partida la depresión y cómo enfrentarla, pronto descubrió que Caraperro podía ser cualquier enfermedad, física o psicológica.

El dolor es el gran hilo conductor del relato poético de Lana, que va construyéndose a partes iguales entre la escena cotidiana, el conflicto emocional y la ternura del recuerdo de una infancia ajena al problema principal que une el poemario: “Necesitaba la mezcla de las dos caras de la moneda: quien sufre y quien padece. Por eso, me parecía muy importante añadir los que yo llamo poemas del recuerdo: siempre hay una persona antes de Caraperro y recuperar a la persona es mostrar el dolor añadido que supone recordar cómo era antes de enfermar. Me parece la parte más dura de todo el proceso”. Neble cuenta que escribir Ropavieja le llevó dos semanas: “Lo escribí de golpe; era algo que internamente se estaba cociendo, pero nunca me había sentado a darle forma. Surgió muy fluido”.

‘Ropavieja’ es uno de los cuatro poemarios de Editorial Dieciséis a nivel nacional

La autora explica que, aunque fue escrito desde un impulso, el trabajo que alimentó los poemas fue un aprendizaje, durante años, acerca de todo lo que volcó en su poesía: “Cuando empecé a escribir el poemario, solo partí de la idea de tener personajes fijos; finalmente, ya escribiendo, todas las emociones salieron a través de esos personajes y me dejé llevar”. Solo un mes después de haber concurrido a la convocatoria de poesía de Editorial Dieciséis, recibió una llamada. Su poemario había sido elegido.

Escribir e ilustrar

Su camino a la escritura, cuenta, fue la introversión. También al dibujo, su profesión actual y vocación desde niña, llegó desde la necesidad de encontrar otras herramientas para comunicar; estos caminos, dice Neble, se cruzan, están interconectados y no puede concebirlos por separado: “La base, lo que lo cimienta todo, es la comunicación, transmitir un mensaje. La escritura y la ilustración son herramientas que utilizo para transmitir ese mensaje, pero a mí principalmente lo que me gusta es comunicar”.

Comenzó de niña como una fórmula para expresar aquello que no se atrevía a decir, por ser muy introvertida: “Me frustraba mucho no ser capaz de decir lo que quería, o lo que pensaba; descubrí que con la escritura podía contar historias que hablasen de lo que yo sentía, muchas veces en tercera persona, usando personajes para poder transmitir mis pensamientos, evitándome a mí el peso de cargar con ellos. Por eso empecé a escribir cuentos”.

De esos primeros relatos, Lana recuerda con especial cariño El cielo de las mil lunas, un cuento sobre el descubrimiento del cielo nocturno para un niño que, debido a la contaminación ambiental, nunca había podido ver las estrellas. Muchos años después, sin planearlo, las historias de Lana Neble tenían 20.000 seguidores en Tuenti: con doce años se animó a subir a redes sociales La historia de Niki, un relato por capítulos, que iba actualizando semana a semana en esta red social.

“Yo disfrutaba mucho ese proceso de creación, inventar. Con once o doce años descubrí que bajo un seudónimo podía contar esas historias y llegar a más personas; la gente se interesaba por el relato que subía cada semana. Eso me motivó, me parecía bonito ver que lo que yo creaba llegaba a los demás”. Cumpliendo con la conexión interdisciplinar de la que habla Lana, en esos años, y en paralelo a la escritura, se desarrollaba su otra faceta artística, la que la llevó a su profesión actual: la ilustración. “Cuando tenía quince años, mi padre me regaló una tableta gráfica para el ordenador; hasta entonces yo dibujaba en Photoshop, solo con el ratón. Mi padre vio esa tarea titánica de ilustrar a golpe de clic y me hizo ese regalo que me abrió un mundo, fue un descubrimiento”.

Su carrera creativa, vinculada en lo formativo a las artes visuales, se inició en la Escuela de Arte Pancho Lasso, en Lanzarote, donde cursó el bachillerato artístico. De allí se lanzó a Madrid, para realizar el ciclo superior de Ilustración en la Escuela de Arte de Madrid.

La artista, originaria de Playa Honda, asegura que la Pancho Lasso le descubrió nuevos caminos: “Me permitió conocer personas con mis mismas inquietudes, valorar las posibilidades que tenía la ilustración, aprender, y mucho, con profesores y profesoras que amaban lo que hacían”. “Tuve el privilegio de poder salir, después, a estudiar fuera, formarme; defiendo que tanto Lanzarote como Fuerteventura cuenten con más espacios, centros especializados, universidad o una red de formación superior para quien no tenga esa posibilidad de salir fuera. Lanzarote cuenta con jóvenes con mucho potencial, y los jóvenes necesitan diferentes salidas, diferentes opciones y poder optar a la que se adapte a su camino”.

Lana Neble acaba de lanzarse al emprendimiento, con su editorial La Carmensita

La andadura de Lana Neble, ya en Madrid, continuó siendo un camino cruzado entre literatura e ilustración. Tras su paso como ilustradora en agencias publicitarias, como Plum Pudding, la creadora ha saltado a la emprendeduría con la creación de La Carmensita, una pequeña editorial de literatura hecha exclusivamente por mujeres, con la que ya ha lanzado dos títulos: Anatomía de una mariposa de Paula Moreno y Mujeres fuertes de Laura Rodríguez Sayd.

Su trabajo como ilustradora también recoge, como sus poemas, la conexión agridulce entre ternura y dolor, felicidad y herida. Sus ilustraciones a menudo viajan entre motivos naturales, y colocan, en el centro, a jóvenes y mujeres taciturnas. ¿Le gusta al arte de Lana la herida? “Me gusta la herida. Si estoy feliz, me cuesta mucho escribir, pero cuanto más afecta la herida, cuanto más está ese dolor, incluso surge el humor de hacerle frente”, cuenta. También está presente en sus lecturas: “Disfruto mucho las novelas intimistas; encontré en palabras de otra persona una forma de atravesar lo que yo misma sentía. Eso me resulta fascinante de la literatura; hay muchos géneros, muchos tipos, pero yo elegí el género que a mí me sostenía, con el que me sentía identificada y me permitía entenderme y salir adelante”.

En su poemario La herida en la lengua, Chantal Maillard hablaba de sentir el dolor a través de la palabra de los otros: “Entonces algo / en este ser de hueso / cartílagos endebles / y bajo entendimiento / torpemente advierte / en sí / la herida que es de otro / y le arde”. Puede que Ropavieja sea, en sí misma, una invitación; puede que Lana Neble esté abriendo los brazos, acercando con la palabra esa herida que es propia, y es del otro, y que arde.

Comentarios

Una gran ilustradora y escritora. San Bartolomé siempre ha aportado y aporta mucho a la isla de Lanzarote. Es una pena que no se tengan en cuenta en esta isla a los talentos locales e insulares. Ojalá la política y sociedad apoyará más a este tipo de personas que hacen que nos sintamos orgullosos de ser Lanzarote. Las nuevas generaciones tienen mucho que aportar.
Que ganas de leerlo!!!
Neble!? Y conejera!? Y yo soy Putin.
Pepe cañadulce, vaya comentario....dice mucho de ti...coge alguna vez un libro, anda, aunque sólo sea para calzar una mesa...
Ya salió el chauvinista de turno. Cañadulce, no te amargues y tómate una caña.
Señor Pepe Cañadulce, en la época de internet, la gente tiene nombres y pseudónimos que expresan mejor su identidad. Aunque fuera Putin, su comentario está lleno de racismo. ¿Los hijos de Ingleses, Marroquíes, Senegaleses, Rumanos, Noruegos, Colombianos o Chinos entre otras de las muchas culturas que conforman nuestra identidad isleña que nacen y hacen su vida en esta isla no son lanzaroteños? Le recuerdo que Lanzarote siempre ha sido una tierra de mestizaje y encuentro de culturas.
Pepe Cañadulce, Lana Neble es un seudónimo, ella es tan conejera o más que usted.
Pepe Cañadulce, Lana Neble es un seudónimo, ella es tan conejera o más que usted.
Pepe Cañadulce, Lana Neble es un seudónimo. Ella es tan conejera como usted o más.

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