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Las peores ratios y deberes sin hacer: así es la vuelta al cole en Lanzarote

El Consejo Escolar advierte de que la Isla tiene las mayores cifras de alumnado por grupo de Canarias, mientras FAPA denuncia promesas incumplidas, barracones “eternos” y falta de mantenimiento

Isabel Lusarreta 1 COMENTARIOS 08/09/2026 - 06:45

“Empezamos el nuevo curso escolar igual que el anterior, porque pasan los años, pero los problemas no se solucionan”. Así describe la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Lanzarote (FAPA) el escenario de “vuelta al cole” en la Isla, que acumula deberes pendientes y encabeza las peores ratios del Archipiélago.

Según el último informe del Consejo Escolar de Canarias, Lanzarote lidera la masificación en las aulas de Infantil y Primaria, con una media de 19,2 estudiantes por grupo, frente a los 17,6 de la media regional. En cuanto a la Educación Secundaria Obligatoria, ocupa el segundo peor puesto, con 22,2 alumnos por grupo, solo ligeramente por detrás de Fuerteventura (22,5). Son las dos islas que están “claramente por encima de la media de Canarias”, que en la ESO se sitúa en 21,2 alumnos por grupo.

Además, desde FAPA subrayan que esas cifras -que se obtienen de una media que incluye los centros con menos alumnado- ni siquiera reflejan la realidad que se vive en muchos colegios e institutos de la Isla. “La ratio real suele estar en 24 alumnos por grupo en Primaria y unos 28 en Secundaria”, subraya la secretaria de la Federación, Judith Fernández. “Y luego hay centros como el IES Blas Cabrera, al que se recurre continuamente para incluir a los estudiantes que llegan a Lanzarote de una manera sorpresiva”, por lo que “suele estar más apurado”.

En su informe sobre la realidad educativa de Canarias, el Consejo Escolar subraya que esas ratios constituyen “un indicador clave de la calidad y equidad del sistema educativo”, ya que un número elevado de alumnos por grupo afecta “al clima del aula” y a “la eficacia de la intervención pedagógica”, e influye en la capacidad para detectar dificultades de aprendizaje o para adaptar “la enseñanza a la diversidad del alumnado, aspectos esenciales para garantizar la igualdad de oportunidades”.

El gran reto pendiente

De hecho, FAPA Lanzarote advierte que no hay que mirar solo esas ratios, sino la cantidad de alumnado con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (NEAE) que hay en cada grupo. Según el último informe del Consejo Escolar, este colectivo ha experimentado un crecimiento vertiginoso del 58,49 por ciento en los últimos siete años, representando ya el 13,27 por ciento del total de estudiantes.

“Cada vez hay más alumnos con NEAE y los centros no tienen recursos”

El informe explica que este aumento puede obedecer tanto a una “mejora en los procesos de detección” como a un “aumento real de la prevalencia”, e insiste en la necesidad de adaptar los recursos a esta realidad, tanto en los centros de educación especial y las aulas enclave como en las aulas ordinarias, donde se integra la mayor parte de este alumnado. De hecho, el 97,6 por ciento de los estudiantes con necesidades de apoyo (NEAE) está escolarizado en centros ordinarios, e incluso en el caso de las necesidades educativas especiales (NEE) -generalmente por discapacidades o trastornos graves- el 73 por ciento acude a un aula ordinaria.

Sin embargo, el Consejo advierte que para que la inclusión sea real, es necesario “reducir de forma proporcional las ratios en aquellas aulas con presencia de alumnado con NEAE, con el fin de facilitar una atención más personalizada”, así como “profundizar en la ampliación de las plantillas de profesorado de pedagogía terapéutica, audición y lenguaje y de auxiliares educativos”.

Por su parte, desde FAPA Lanzarote también subrayan esas carencias. “Un profesor con 24 niños, si tiene varios con NEAE, está más que desbordado, pero es que lo estaría aunque tuviera 18”, subraya Judith Fernández, que advierte que “normalmente no hay uno, hay cada vez más en cada aula, y los centros no disponen de los recursos adecuados”.

“Que cumplan”

“Lo que necesitamos es que cumplan con lo que dicen y que se nos escuche”, reivindica la secretaria de FAPA, que cuestiona que la administración “ni siquiera está cumpliendo las normativas que establece”. Y en esto incluye no solo las cuestiones estrictamente educativas, sino también “de edificación, seguridad, adaptación de edificios públicos...”.

“Tenemos mil reivindicaciones por escrito con fotos, pero no nos escuchan”

“Tenemos una lista de reivindicaciones en mil cosas, cada centro ha hecho fotos de todas las necesidades que tiene, que son muchísimas, y lo hemos entregado por escrito, pero no se nos escucha”, denuncia. “Nos gustaría que nos concedieran a las familias y a los estudiantes el lugar que nos corresponde como parte de la comunidad educativa, porque somos los que estamos ahí y los que conocemos las necesidades, y no solamente que nos inviten como una figura decorativa”.

En algunos centros, lo que reclaman son más recursos para dar respuesta a problemas de convivencia, porque allí se concentra más alumnado disruptivo. En otros, la mayoría, el problema está en las infraestructuras. “Promesas hay muchas, pero mientras no se cumplan, a nosotros no es que nos den igual, es que hasta nos molestan, porque eso es tomarnos el pelo”.

Zonas tensionadas

El propio Gobierno de Canarias, en el Plan Estratégico de Infraestructuras Educativas 2024-2035, situó a Lanzarote como una de las zonas más tensionadas del Archipiélago, poniendo el foco especialmente en Arrecife, San Bartolomé y Tías como “ámbitos prioritarios de actuación”, debido a “un crecimiento poblacional acelerado” que “ejerce una presión significativa sobre las infraestructuras existentes”.

Arrecife, Tías y San Bartolomé, entre las zonas “más tensionadas” de Canarias

Para la Isla, ese Plan que entró en vigor hace dos años contemplaba un total de 10 actuaciones en Lanzarote, aunque la mayoría destinadas a ampliaciones y solo dos a centros de nueva construcción: el nuevo CEO de Costa Teguise y el CEIP Alcalde Alexis Tejera Lemes de San Bartolomé. Ambos se habían incluido ya en el anterior Plan de Infraestructura Educativa 2018-2025, pero ninguno llegó a ejecutarse.

Ahora, las obras del CEIP de San Bartolomé por fin están en marcha, tras años de retrasos, pero habrá que esperar un curso más para que estén culminadas. En cuanto a Costa Teguise, la espera para poner fin a los barracones ya dura casi dos décadas. “Eso ya es algo eterno”, lamenta Judith Fernández, que subraya que el único cambio es que han hecho “mejoras” en esos barracones. “Han puesto canchas y zonas de sombra, pero se suponía que esto era algo temporal, y lo que necesitamos es que cumplan lo que habían prometido”.

El resto de inversiones previstas para Lanzarote son ampliaciones de centros existentes, muchas de las cuales ya estaban incluidas en el plan anterior y no se ejecutaron. En algunos de esos centros, como el CEIP Los Geranios, el CEO Montaña Roja y el CEIP Uga, parte del alumnado también sigue estudiando en “aulas modulares que deben ser sustituidas por edificaciones definitivas”.

En el Plan también vuelve a aparecer el Centro de Educación Especial Nuestra Señora de Los Volcanes, aunque ya no para construir un nuevo centro, sino para llevar a cabo una “ampliación y reacondicionamiento”, presupuestada en 8,5 millones de euros. A principios de año se sacó a concurso la redacción del proyecto, pero se ha terminado suspendiendo a raíz de un informe jurídico del Ayuntamiento de Teguise, que advierte que el centro está sobre un suelo “fuera de ordenación”. El Gobierno ha concluido ahora que eso solo permite hacer actuaciones de conservación y mantenimiento y que “resulta del todo imposible aprobar el proyecto en los términos planteados”.

Judith Fernández, secretaria de la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Lanzarote. Foto: Juan Mateos.

“Lo más básico”

“Es desesperante”, lamenta la Federación que agrupa a todas las AMPAS de la Isla, que denuncia que no es solo que no se construyan infraestructuras, sino la falta de mantenimiento en las existentes. “Si ni siquiera arreglan las que tenemos, ¿cómo van a hacer otras nuevas? Hay que empezar por lo más básico”, reclaman. Y es que sostienen que “la falta de mantenimiento durante muchísimos años se está pagando ahora”.

“La falta de mantenimiento durante muchísimos años se está pagando ahora”

Hablan de “ventanas que no se abren”, de “rejas oxidadas”, de “suelos inadecuados” o de “falta de espacios de almacenamiento” en muchos centros. “Todo esto está pedido por escrito y documentado con fotos, pero no nos escuchan”, insisten.

Además, siguen reclamando una climatización adecuada en los centros escolares. “Hay alguno afortunado que tiene aire acondicionado, pero la mayoría sigue sin tener ni tan siquiera zonas de sombra”, subraya Judith Fernández. En ese sentido, reconoce que se han hecho inversiones en los últimos años, pero aclara que aún son insuficientes. “Nosotros no vamos a parar hasta que se logre un mínimo para todos y cada uno de los centros. Y si un centro tiene aire acondicionado, vamos a luchar para que todos lo tengan, para que todos sean iguales”.

“Desventaja estructural”

El otro “gran reto” que plantea el informe del Consejo Escolar es el de la escolarización temprana. Señala que hasta los tres años, Canarias tiene “una escolarización claramente inferior a la media nacional”, con “una brecha especialmente acusada en la provincia de Las Palmas”, y lo achaca a la escasez de centros públicos.

“El Archipiélago está en una posición de desventaja estructural en términos de equidad y cohesión social”, advierte el informe, que subraya que la educación infantil temprana tiene importantes “beneficios educativos” y juega “un papel clave en la compensación de las desigualdades sociales y culturales”.

No obstante, desde FAPA Lanzarote apuntan que la realidad de las aulas en la Isla obliga a priorizar. “Si los centros no están preparados para el alumnado que tenemos, imagínate para añadir bebés”, señala la secretaria de la Federación. “Ahora mismo nos preocupa más que los niños que ya están en edad escolar tengan todo lo que necesitan, porque son cerebros en construcción y tenemos que poner toda la carne en el asador para que esa construcción sea lo más firme posible”.

Sin embargo, lamenta que la realidad educativa no va por ese camino. “Estamos viendo cómo los abocan al fracaso, porque les dan títulos sin tener la formación. Se promociona sin habilidades de aprendizaje requeridas en los ciclos superiores y eso conduce al abandono temprano y a que Canarias siga a la cola de los resultados académicos en España”. Y es que aunque reconoce que hay “muy buenos profesores y con mucha pasión por lo que hacen”, muchas veces “están atados de pies y manos”.

“Necesitamos solventar primero problemas que realmente son problemones”, concluye la secretaria de la FAPA, que advierte de las consecuencias que está teniendo: “Ahora mismo lo que están haciendo es quemar al profesorado, que se ve desbordadísimo, y descorazonar por completo a las familias”.

“Las leyes son una fachada, porque saben que no las van a cumplir”

La Ley Canaria de Educación aprobada en 2014 establecía que en ocho años, el presupuesto educativo debía alcanzar un mínimo del cinco por ciento del Producto Interior Bruto, pero la realidad es que cuatro años después de cumplirse ese plazo, la inversión regional sigue muy lejos de esa cifra, y apenas alcanza el cuatro por ciento. “El incumplimiento de esa obligación y el desfase de los últimos años constituyen una falta de respeto al consenso alcanzado por toda la ciudadanía en el Pacto social, político y económico por la Educación en Canarias”, denuncia el Consejo Escolar en su último informe.

Además, subraya que esa inversión es especialmente importante en el Archipiélago, porque “la brecha social, educativa, cultural y económica y el aumento de población en riesgo de pobreza obligan a intensificar y fortalecer la intervención socioeducativa, ahora más que nunca”.

En el caso de Lanzarote, encabeza el PIB per cápita de las Islas, pero también los indicadores de pobreza y riesgo de exclusión, siendo el ejemplo más claro de las desigualdades que advierte el informe en toda Canarias. Además, añade que “la población menor de edad presenta los niveles más elevados de riesgo de pobreza y pobreza severa”, lo que puede afectar “a su rendimiento, estabilidad emocional y oportunidades educativas”.

En ese contexto, el Consejo defiende que se deberían aumentar los recursos para garantizar la igualdad de oportunidades educativas, porque “mantener ratios elevadas en entornos con mayor complejidad social o con mayor concentración de necesidades específicas incrementa el riesgo de brechas de aprendizaje y deteriora la convivencia”. Por eso, reclama que en el próximo presupuesto del Gobierno de Canarias se recoja no solo el cinco por ciento comprometido, sino también “el total de las diferencias acumuladas durante estos años”, para “compensar esos incumplimientos”, a los que suma las partidas que se presupuestan pero que luego no se ejecutan.

“No hay voluntad y esto es otro ejemplo más de que las normas y las leyes que hacen son una fachada, porque desde su aprobación ya saben que no las van a cumplir”, cuestiona la secretaria de la Federación de Madres y Padres de Lanzarote, Judith Fernández, que cree que “si no llegan al cinco por ciento de inversión será porque cualquier otra cosa les importa más que los niños y su futuro”.

Comentarios

Todo esto se arregla haciendo más vivienda de protección oficial, así vendrá más gente a la isla. Los ratos serán peores aún y no tardará mucho em colapsar el sistema. Que todavía tengan Huevos los políticos de gastarse dinero en hacer más vivienda cuando estamos al borde del colapso. El peor ratio de Canarias, la lista de espera sanitaria peor que nunca...es que nadie ve que hay demsaida gente y que más casas soñó trae más gente aún. Esto es una isla y da para lo que da.

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