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Detenido un cazador tras disparar en una zona prohibida y con un vecino “en la línea de fuego”

“Disparó prácticamente en mi cara y me tuve que agachar”, sostiene el denunciante, que en ese momento estaba llamando la atención al acusado. Los hechos ocurrieron este domingo en Haría y se resolverán en un juicio rápido

Isabel Lusarreta 0 COMENTARIOS 28/09/2026 - 19:55

Los vecinos del Diseminado de Haría afirman que llevan años sufriendo disparos junto a viviendas, porque los cazadores “no respetan las zonas de seguridad”, pero este domingo la situación “pegó un giro más inesperado e inaceptable”. Tanto que tuvieron que intervenir la Policía Local y la Guardia Civil, deteniendo a un cazador acusado de disparar en dirección al lugar donde se encontraba un vecino.

Los hechos, que se juzgarán este martes en un juicio rápido, comenzaron sobre las 11.30 horas del domingo. Según la denuncia, la víctima se encontraba en su casa cuando escuchó disparos. “Sonaban tan cerca que me asusté”, afirma. Al salir de su domicilio y asomarse al barranco, vio a un cazador con un arma larga acompañado de varios perros, por lo que decidió llamarle la atención.

“Las perdices estaban delante del vecino, así que disparó hacia una persona”

“Caballero, está en una zona de seguridad y tiene que llevar el arma abierta o descargada”, le dijo. Sin embargo, según la denuncia, el cazador respondió “haciendo algunos aspavientos y continuando con su actividad, sin hacer ningún caso, andando barranco arriba”. Al ver que entraba en su finca, el denunciante decidió acercarse con el coche y repetirle las advertencias, pero de nuevo sin éxito.

Además, justo en ese momento levantó el vuelo una bandada de perdices y, según el atestado de la Guardia Civil, el cazador disparó “en dos ocasiones, sin previo aviso, teniendo en la línea de fuego al denunciante, sin llegar a alcanzarle”.

“No se cortó en disparar”

“Cuando vi que se giraba me agaché debajo del muro, instintivamente, y no se cortó un gramo en disparar. Y ya no es solo que estuviera yo, es que detrás estaban las antenas, porque es una zona de seguridad donde no se puede disparar”, insiste el denunciante. Y en la misma declaración coinciden los tres testigos que presenciaron los hechos, que también son vecinos de la zona, en el camino entre Haría y Punta Mujeres.

“No pretendo que lo juzguen por intento de homicidio, pero sí que le pongan una buena multa”

“Las perdices estaban delante del vecino, así que realmente disparó hacia una persona”, afirma una de ellas, que recuerda que los cazadores pueden transitar por zonas de seguridad -que son las que están próximas a las viviendas y a sus fincas-, pero siempre con las escopetas abiertas o descargadas. El objetivo de esa norma, subraya, es “precisamente evitar ese reflejo que tienen los cazadores al ver una presa potencial”, porque son zonas donde puede haber “personas, mascotas, ganado...”.

Tras ver los disparos, los tres testigos corrieron hacia su vecino, mientras el propio denunciante llamaba al 112 para solicitar ayuda. Hasta allí se desplazaron agentes de la Policía Local y del DEPRONA de la Guardia Civil, que detuvieron al autor e identificaron a la víctima y a los testigos, instándoles a acudir al cuartel de la Guardia Civil a formalizar la denuncia.

Juicio rápido

Tras instruir las diligencias, los agentes las remitieron al Juzgado, que dirimirá lo ocurrido este martes en un juicio rápido. “No pretendo que lo juzguen por intento de homicidio, aunque hay abogadas que me han dicho que ese sería el delito, pero sí al menos que le pongan una buena multa y una buena sanción”, afirma la víctima, que teme que un hecho tan grave se salde sin consecuencias.

“No ocurrió nada de milagro, pero cualquier día va a pasar algo gordo”

“Disparó prácticamente en mi cara y tengo testigos”, subraya, advirtiendo que “no ocurrió nada de milagro”. De hecho, su principal reivindicación es que se adopten medidas para vigilar que los cazadores cumplen con la normativa, tanto en esta zona como en otras de la isla donde se vive un problema similar.

De hecho, recuerda que en 2022, un guarda resultó herido en una oreja por los disparos de un cazador con una escopeta de perdigones. “Algún día va a pasar algo gordo”, advierte. En este caso, él ni siquiera conocía al cazador, aunque otros vecinos le han dicho que es un habitual de la zona, pero ante la Guardia Civil dejó claro que “ha tenido conflictos con otros cazadores” y que “incluso tiene grabaciones de cazadores furtivos”.

Una de las vecinas que presenció los hechos, insiste en la misma idea: “La problemática cambia en las distintas zonas de la isla, pero al final es el mismo denominador común, por la falta de regulación y control de la caza en Lanzarote”.

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