CULTURA

‘Inshallah’ aborda la ruta migratoria a Canarias desde la conexión y el simbolismo

Arrecife acogió la presentación del cortometraje del lanzaroteño Hazel Rodríguez: “Quería dar visibilidad a estas personas que no saben si van a llegar o no”

Nerea López Cabral 0 COMENTARIOS 17/04/2026 - 07:12

Moussa Cisse, un joven maliense de 32 años afincado en Lanzarote, no había actuado nunca cuando el fotógrafo y director de cine Hazel Rodríguez le propuso protagonizar, junto a Miguel Lorenzo y Laura Balde, su cortometraje Inshallah. “La verdad es que al principio estaba nervioso porque al final es una parte que va sobre tu vida, y no lo he hablado casi nunca con nadie. Pero al final me gustó, lo vi como un mensaje para la gente de aquí”, explica Moussa refiriéndose al proceso de rodaje. “Acordamos con él con qué se sentía cómodo y con qué no. Pero sinceramente fue muy generoso, se abrió en canal”, cuenta Andrea Febles, directora creativa y guionista de la pieza.

Inshallah quiere hacernos reflexionar sobre la experiencia migratoria que viven cientos de personas del norte de África y África occidental, que viajan a las islas para mejorar sus condiciones de vida y las de su familia. “Cuando nosotros nos vamos a Alemania o a Holanda hacemos lo mismo, solo que de manera menos drástica y menos mortal. Quería dar visibilidad a estas personas que no saben si van a llegar o no”, expone Hazel.

Moussa comenta que le gustaría que la gente reflexionara “sobre lo que es la inmigración, dejar tu familia, tu país, tu tierra, todo, una cultura totalmente diferente a la que tú vienes”. Y recuerda que “la gente canaria también se fue a Latinoamérica”. “Yo también he venido a tener una vida mejor, un trabajo”, añade. En palabras de Moussa: “Si me arriesgué mi vida como yo he venido en el mar, lo que quiero que la gente valoran lo que tienen aquí, que aquí tampoco es fácil, pero que valora lo que tienen”.

“Estaba nervioso porque va sobre mi vida, y no lo he hablado casi nunca”

Moussa cursó el Ciclo Formativo de Grado Medio en Técnico Auxiliar de Enfermería y desde 2024 trabaja en una residencia de mayores, en Tinajo. “A lo mejor gracias a Moussa mi abuela está siendo cuidada”, señala Hazel, quien asegura que percibe racismo en todas las Islas. “Tenemos relacionado las pateras con inmigrantes que vienen a robarnos, matarnos y quitarnos las casas. Y hay inmigrantes que hacen delincuencia, pero también el señor que lleva cuarenta años en Fuerteventura o Lanzarote y mata a su mujer”, comenta. “Los que venimos de fuera no somos iguales, como los que son de aquí, que tampoco son todos iguales”, agrega Moussa.

Durante 2025 llegaron a Canarias 263 embarcaciones, frente a las 692 que alcanzaron las costas del Archipiélago el año anterior. En cualquier caso, cabe recordar que según datos oficiales las llegadas irregulares de personas extranjeras a España por vía marítima representan tan solo entre un seis y un ocho por ciento del total, siendo la vía aérea la más utilizada, con aproximadamente un 60 por ciento del flujo migratorio, seguida de la terrestre, que ocupa alrededor de un 20 por ciento. No obstante, la vía marítima sigue siendo la más mediática y estigmatizada.

Andrea destaca que “es injusto ver las cosas desde el privilegio”, y menciona a Sani Ladán, activista y educador social, a Tesh Sidi, activista y política saharaui, a Loueila Sid Ahmed Ndiaye, abogada y activista, o a asociaciones como Mujeres Afro en Canarias, como fuentes de información referentes en su proceso de deconstrucción antirracista.

Fusión

Con respecto a Inshallah, Andrea destaca que se trata de un proyecto que fusiona elementos importantes en su vida, como son su lugar de origen, “la isla de El Hierro, esa visión social que busca dar voz a los más vulnerables y la expresión a través del arte”. Moussa comparte que espera que a la gente le haya gustado, aunque “tampoco a todo el mundo le tiene que gustar, hay que escuchar todas las opiniones”, añade entre risas.

Por su parte, Hazel ya se encuentra inmerso en su próximo trabajo, que se presenta a mediados de mayo y cuyo escenario están siendo algunas residencias de mayores en la isla conejera. El proyecto se enmarca en el Festival de Cine Internacional de Lanzarote, en el apartado Mayores sin reparo, y aunque no puede contar mucho sí adelanta sobre la propuesta que “nunca es tarde para cumplir sueños”.

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