TRIBUNA

 

Explicar Lanzarote

 

Mario Ferrer

[Lunes, 27 de febrero de 2012]

 

 

 

 


Llego a Tenerife y me encuentro a un viejo amigo que me pide que le aclare algo sobre la situación política de su isla natal. Con cierta frecuencia me hacen esa pregunta y yo siempre pongo cara de circunstancias... Soy una persona racional, quizás con una excesiva tendencia a buscar causas, motivos y explicaciones que permitan encontrar los porqués coherentes de la realidad. Pero la lógica no sirve en un terreno -la política local de Lanzarote- donde reina la irracionalidad.

El argumento más habitual para explicar la permanente inestabilidad de Lanzarote está en la falta de unidad del nacionalismo, la corriente ideológica preponderante en las intenciones de voto de esta isla en las últimas décadas. Ya saben..., las guerras entre PIL y CC, el carácter impredecible de Dimas, etc. Pero echar la culpa al PIL, una estrategia a veces demasiado empleada, no siempre funciona. Tres grandes cismas internos ha tenido este partido y una cuarta vez su cúpula fue detenida casi en peso. Sin embargo, en otras tres ocasiones (2000, 2005 y 2012), los pactos del Cabildo han volado por los aires por otros motivos.

Puedo dedicar horas a detallar la historia y las anécdotas de cada conflicto. Y hasta puede que me lo pase bien porque aparecen situaciones enrevesadas y surrealistas que provocan la hilaridad en quien me pide información: presidentes en la cárcel, traiciones melodramáticas, siete presidentes en una legislatura, pactos de amor con quien dos días antes odiabas... Y hablo sólo del Cabildo.

Como decía Concha de Ganzo, el esperpento es tal que a veces engancha. Literariamente puede ser una mina, en lo democrático es un fraude.

Ahora que está tan de moda los porcentajes, hagamos nosotros también números de ingeniería financiera de ficción para calcular cuánto han perdido los ciudadanos con este circo. ¿Cuánto puede costar, en términos de productividad, cada periodo de interinidad o cambio de gobierno? Pensemos que el tiempo que lleva a los nuevos consejeros hacerse con sus áreas o la parálisis de las etapas de inestabilidad o interinidad restan en torno a un 30 % a la productividad anual de esa institución.

Es pura especulación dar esta cifra, pero sigamos con el juego. De los últimos 20 años, 11 han tenido algún episodio truculento que ha afectado al pacto del Cabildo de cada momento: 1993, 1994, 1995, 1997, 2000, 2004, 2005, 2006, 2007, 2009 y 2012. A esto deberíamos sumar la hemiplejia institucional que producen los años electorales, cuando los partidos se dedican más a preparar las campañas y luego a cerrar acuerdos, que a ejercer sus tareas de gobierno. Y deberíamos hablar también de los ayuntamientos, algunos bastante más inestables que el Cabildo.

Alguien debería hacer un estudio serio para estimar cuánto hemos perdido los lanzaroteños en gobernanza pagada por los contribuyentes debido a la inmadurez de nuestros políticos. La política es percibida desde hace tiempo como un problema por los habitantes de la isla. El inconveniente es que la política es la principal herramienta de las democracias para resolver sus problemas públicos.

Mientras la política local vive otro vuelco, Lanzarote sigue sin coger rumbo en un momento histórico de vital importancia. Desde los años sesenta, cuando se sentaron las bases de las siguientes décadas, no vivimos un periodo tan clave como el actual, tan claramente estratégico para el devenir de esta isla. Se acabó el ciclo fuertemente expansivo del turismo y la construcción. Eso ya no va a volver. Ahora empieza otra época y hay que definir el futuro. Urge pensar nuevos modelos y paradigmas socioeconómicos para un espacio que ahora mismo es la “zona cero” de la crisis. Por definición, los periodos de crisis son los tiempos de la política. Ahora, más que nunca, hacen falta mentes que hagan nacer ideas y gestionen soluciones. ¿Hay alguna cabeza en la política local que sea consciente de esto o todo lo que tenemos son malos actores de un culebrón mediocre?

 

 

 

redaccion@diariodelanzarote.com

 

 

 

 

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