Homologación y otras cuestiones

 

José L. Pérez Díaz

[Lunes, 12 de mayo de 2008]

 

 

 

 

 

 

 

 

Uno tiene ganas… Malditas las ganas que tengo de meterme a opinar sobre el conflicto de la homologación del profesorado no universitario de Canarias. Sobre todo cuando se comparte – con matices - la filosofía de que el trabajo sólo sirve para ganar dinero y por tanto cuanto más se gane y a cambio de menos esfuerzo, mejor. Y a sabiendas de que – ya lo dijo el clásico – “la coherencia acorta la vida”. Pero ¡qué le vamos a hacer! a uno le ha costado llegar a un momento histórico donde puede decir lo que piensa y no quiere seguir en la comodidad del que no opina. Y ello en momentos en los que la literatura anónima ha llegado al cénit de sus posibilidades (véase la Prensa en la que muchos opinan y pocos dan sus nombres). En las notas que siguen, a propósito, no voy a tocar todas las aristas que tiene el tema, sólo pretendo contribuir con algunas reflexiones personales y algunos datos que ya forman parte de la Historia. Por si pueden aportar algo de racionalidad o información al asunto (pretencioso uno). Sobre todo por el deterioro hecho y el por venir a la escuela pública. Los daños serían al decir de un famoso torero “i-rreparables” para la escuela a la que todos decimos defender y a la que a casi todos nos despreocupa.

Un mal asunto .- Los sindicatos del comité de huelga le están calentando los cascos al profesorado para rechazar a los firmantes del preacuerdo y repartirse los despojos – votos de los mismos. En algunos centros se han llegado a acuerdos de ¡los claustros! para declararlos personas no gratas: en algunos casos por si llegaran a nuevos acuerdos que ya saben que no les van a gustar y en otros, hagan lo que hagan. Ya cada uno tiene sus filias y sus fobias para convertir los centros en arma arrojadiza de carácter político; me da reparos recordarles cuál es la solución cuando nuestros representantes no nos convencen. Creo recordar que lo que hicieron estos señores fue llegar a un preacuerdo con la Consejería con el compromiso de someterlo a consulta entre el profesorado. Así lo hicieron y al ser rechazado mayoritariamente no lo convirtieron en acuerdo ¿es esto reprobable? No lo entiendo, es el primer referendo que se convoca en el sector y miren el éxito ¡a ver quién es el guapo que propone el próximo¡ Por cierto, la Ley de Homologación del 91 no hubiera sido realidad de haberse hecho en su momento una consulta y hoy no estaríamos mentándola ni beneficiándonos de ella. ¡Lo que leen!

Les recuerdo . El acuerdo de ese momento fue firmado por todos los sindicatos a excepción del mayoritario (prácticamente el sindicato único ya que llegó a tener 33 de 43 delegados) el STEC, que entendía que las contrapartidas eran inasumibles ¿les suena? En contra del acuerdo convocaron dos días de huelga con tanto éxito como las actuales y al lunes siguiente firmaron el mismito texto que los demás: cosas de la vida ¡miren que la Historia es jodelona!

La postura del PSOE .- La Ley de Homologación fue aprobada estando en la dirección de la Consejería el Sr. García Ramos. Otro Sr. García (Déniz) fue el encargado de gestionar el pago. Pueden acudir a las hemerotecas o pueden hacerme caso: reunión sindical que se celebró en este período, reunión en la que los representantes de dicho partido se quejaban de la homologación que en aquel momento se concedió a cambio de nada, según se lamentaban una y otra vez. Y ahora, ya ven ustedes…

Capacidad de maniobra del Gobierno . ¿De veras cree alguien que este gobierno u otro puede acceder a la totalidad de lo solicitado y sin contrapartidas? sería una novedad en el mundo de las relaciones laborales. Veamos: donde no había nada hace un año se han puesto unos 250 millones de euros a abonar en cuatro años con el compromiso de cumplir unas condiciones casi irrisorias. Frente a ello, lo que se demanda mayoritariamente es multiplicar la cantidad por tres y a cambio de nada ¿Quién haría eso y con qué coste político? Al día siguiente no habría Gobierno (no me oirán decir que sea malo en este caso). Puestas así las cosas, no sé la voluntad del Ejecutivo pero lo que se le pide es que entone el Atis Tirma : creo que no es conveniente dejar al adversario sin una puerta de salida. Por tanto no sé qué tipo de negociación se podría llevar a cabo: si no es posible rebajar un solo euro lo demandado y no se aceptaría poner algún tipo de contrapartida, lo único negociable posible que veo es en qué mes se empieza a pagar lo adeudado.

Posibilidades del Comité de Huelga . No pueden firmar nada que rebaje la cantidad pretendida y no pueden corroborar ningún tipo de documento que pueda interpretarse como que hay algo a cambio, al acecho están los firmantes del preacuerdo y las asambleas en las que siempre habrá alguien que dirá que o todo o nada e interprete cualquier acercamiento como una claudicación. Así que tenemos a dos contendientes incapacitados para dialogar y acordar. Esta situación de callejón sin salida es la que, creo, está llevando últimamente a poner en marcha algunas medidas “creativas” con resultados previsibles.

Hay que hilar fino . Tanto en la gestión del conflicto (más bien mala hasta ahora) como en la solución, ya que hay mucha gente pensando que tiene mucha razón y no acierta a ver por qué no se les concede lo que tienen tan claro. También es verdad que el dinero lo gestiona quien le toca en este caso y que tener razón (o creerla tener) no siempre es suficiente para lograr los objetivos pretendidos. Más difícil es la salida si las pretensiones deben satisfacerse al cien por cien.

Una posible solución .- Sería como casi todas las que permiten una salida: no le contentaría a casi nadie, pero creo que la actual situación es peor aún. Se trataría de una subida lineal para todos y el resto ligada a objetivos de mejora que implicaran una mayor dedicación en tiempo y/o calidad. Esto último, naturalmente, para los que quieran. Aclaro porque sé lo malamañá que es la gente: no me queda tiempo en esta película para beneficiarme mucho de cualquier solución que se aporte; ahora, también les digo, no me parece mal que a quien más trabaje y contribuya a la mejora de la escuela a la que van los hijos de los que no pueden elegir, se les pague más. Para las posibles cantidades debe haber una negociación teniendo en cuenta cómo anda la Hacienda autonómica y (en su caso) si hay que decirles a los ciudadanos que tienen que rascarse los bolsillos que, visto lo visto, no creo que tengan claro por qué hay que hacerlo. Para ello tendrán que hacer un buen esfuerzo de pedagogía unos y otros.

 

 

 

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