El callejero

 

Mario Alberto Perdomo

[Miércoles, 7 de mayo de 2008]

 

 

 

 

 

 

 

Actualizar, restituir o renombrar el callejero franquista de Arrecife es algo más que una simple consecuencia de la aplicación de la Ley de Memoria Histórica. Numerosos municipios acometieron la tarea de desterrar la parafernalia impuesta por la dictadura sin necesidad de esperar a ley alguna y, de hecho, así ocurrió cuando algunas calles cambiaron de nombre o volvieron a los anteriores en varias localidades de la isla. Aquel proceso, todavía reciente, no culminó y ahora el Ayuntamiento de Arrecife, por ejemplo, pretende acabar sus deberes con la constitución de una comisión, amplia y abierta en su composición, cuya misión será diagnosticar las reminiscencias franquistas existentes en el callejero de la ciudad y proponer los cambios oportunos.

Todo es discutible, por supuesto. Desde esta premisa, se puede entender que haya personas que se opongan a los cambios por variados motivos, que van del el coñazo que supone para los vecinos afectados que les cambien el nombre de su calle hasta quien piensa que es bueno mantener ciertos nombres para recordar el pasado, por negro que haya sido. Otros, en cambio, pensamos que todo lo relacionado con el golpe de estado que tuvo lugar en 1936 para derrocar del sistema constitucional establecido, así como sus consecuencias posteriores para los vencedores, deben estar presentes en los libros de historia, nunca en las calles y plazas.

En la confianza de que no se eternice la labor de la comisión debido a atascos varios u opiniones encontradas, parece sensato restituir, primero, aquel callejero que fue modificado durante o al finalizar la guerra civil. Ello nos permitiría entender algunos aspectos de la (intra)historia local, ya que muchas calles cumplían una función en el pasado. Luego, habría tiempo de actualizar el nombre de algunas calles renombrándolas desde la vivencia del presente. José Saramago, por ejemplo, Premio Nóbel de Literatura y vecino de Lanzarote: ¿Qué calle se elige para que lleve su nombre? Y así con todos los hombres, mujeres y entidades que han dejado huella en el imaginario colectivo de Arrecife, hayan nacido o no en ella. Poetas, pintores, científicos, médicos, maestros, artesanos, músicos, directores de cine... Infinidad de personas esperan su lugar en el callejero de la ciudad.

 

 

[Condiciones de uso | | ]

volver | subir | imprimir

Opinión

El callejero
Mario Alberto Perdomo

 

 

 

 

Cartas al director

Urbanismo caníbal
Ramón Pérez Hernández

 

 

Hábitat mundi

Alberti en Roma
Hugo Gutiérrez
Saber dar la muerte
José Pablo Feinmann