Saúl García
[Jueves, 13 de septiembre de 2012]
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Continúa el esperpento en Arrecife. ¿Será posible hacer algo en ese Ayuntamiento? Lo que se escucha en público del alcalde y los concejales es malo: deudas hasta 2022 sin planes de pago, presupuesto irreal, escasez de recursos, grupo de gobierno en minoría o que “las prioridades en el Ayuntamiento las marcan los Juzgados”. Lo que se escucha en privado es todavía peor: los que más cerca están del problema son los que más difícil ven la solución, y si algunos no se van es porque no tienen dónde ir, aunque otros ponen su voluntad y su trabajo, que no es suficiente.
El Ayuntamiento de Arrecife tiene una herencia penosa: una estructura anquilosada y corroída por la corrupción, el amiguismo y el enchufismo desde hace décadas. Un Ayuntamiento muy difícil de gobernar en una ciudad difícil de levantar al que se le suma una situación política lamentable. En algunos departamentos manda un técnico, en otros un concejal, en otros un empresario, en otros no manda nadie y en otros, como se vio en la operación Unión, tienen más influencia personas que ni son cargos electos ni trabajadores municipales.
En una sociedad en la que ya apenas se hace política, Arrecife representa el paradigma de la huida de esa política. Se buscan mayorías para sobrevivir, simplemente, para poder seguir funcionando y no tener que echar el cierre y para poder mantener el sueldo, no sólo de los trabajadores, sino de unos cuantos políticos liberados, del grupo de gobierno y de la oposición.
No se escucha un proyecto más allá de salir del paso. Las negociaciones entre partidos giran en torno a lo que una, dos o más personas van a poder conseguir. Hablar de ética es ser ingenuo Lo dijo magistralmente el ex alcalde de Tías: "si a todos los imputados, políticos y técnicos hay que pedirles la baja, nos quedamos sin nadie".
Los partidos han desaparecido: ¿alguien da una unidad de dirección o criterio en la política de CC en Arrecife, en el Cabildo, o en Tinajo, o en Haría? No, cada alcalde, cada presidente o cada grupito hacen lo que creen oportuno. ¡Qué decir del PSOE, que cree en la inocencia absoluta de Jose Montelongo y cuyas únicas condiciones en la negociación con CC y AC eran las de mantener las mismas áreas que tenían con el PP y los mismos liberados! Por otra parte, ¿es el PNL un partido?
¿Y el PIL? Asistimos a la enésima evasión de uno de sus cargos, Emilia Perdomo, una de las históricas, que dice en la radio que toda la familia de Dimas Martín cobra de las instituciones públicas (será ahora cuando le parezca mal) y que asegura que el Consejo político del PIL sólo lo forma Fabián Martín (es decir, Dimas Martín).
Pues con esto y poco más es con lo que hay que levantar el Ayuntamiento. Suerte a los premiados.
redaccion@diariodelanzarote.com
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