08
Feb
2017
Saúl García

Lo más difícil en esta vida es escapar de uno mismo. No tiene que ser fácil ser Dimas Martín. Ya has pasado más de diez años en la cárcel, te piden treinta más, te enfrentas a tu más que probable séptima condena, contratas a un abogado de postín... y en la primera ocasión que te dejan hablar ante la juez dices que no vas a contestar a las preguntas porque "lo que diga carece de importancia, porque siempre prevalece lo que diga el señor fiscal aunque no diga la verdad". Hasta su abogado pidió disculpas en su nombre.

Dicen que aprender es como remar contra corriente. Si se deja de remar se retrocede. En 2009, después de que a Dimas lo detuvieran en su celda, no se le ocurrió otra cosa que publicar una carta en la que retaba a la UCO y decía: "Los ciudadanos de esta Isla, después de la espectacularidad de la operación Unión, que tanto impacto y repercusión ha tenido en la opinión pública, esperan de las Fuerzas de Seguridad del Estado que hagan acusaciones contra mi persona basadas en pruebas reales y no en suposiciones y/o especulaciones". Le hicieron un informe de más de cien folios que relata las comisiones urbanísticas que había cobrado y valora su patrimonio en 48 propiedades, a nombre de testaferros, que valdrían más de ocho millones de euros y que un documento escrito por él mismo las valora en 3,5. El informe de la UCO sirvió de base para una nueva detención y una causa. Es lo que tiene ir a contracorriente y sin remo.

Se está extendiendo la teoría de que cualquier acto en el ejercicio de la política que no acabe en condena está bien hecho. Esta idea, de tan alta profundidad intelectual como baja catadura moral, viene completada con el profundo daño o descrédito que se hace a un imputado que después ni siquiera llega a juicio. Lo mejor, en estos casos, es acudir a los hechos. En el juicio de Los Rostros se han escuchado varias conversaciones entre Dimas Martín y Gladys Acuña. La alcaldesa le pregunta si pone el nombre de la constructora en la denuncia y Dimas le dice que mejor que no. También le dice que ha echado cemento en una terraza (sin licencia y en suelo rústico), pero que eso no lo va a poner en el recurso. En otra conversación, que no se ha escuchado, el alcalde de Tinajo le decía, sobre la denuncia de un concejal de CC: "Nosotros no tenemos ningún problema, ¿cuántos informes te hace la policía diarios?, pues un montón y ¿por qué tiene que hacer ella el informe de paralización? Que nosotros aquí, pero qué le vamos a dar curso a eso (...)". Ninguno de los dos está imputado pero los dos siguen siendo alcaldes. Quizá haya que pedir perdón por tan grave daño a su honor.

4 Comentarios

¿ Pero en Los Rostros, no era donde estaba la antigua vivienda de la familia Martín y Martín ?
Si, pero creyeron necesario ampliarla con 3 habitaciones más y una piscina sin licencia, sin permisos y contra la ley. De ahí que lo vayan a condenar. Tremendo artículo por otra parte, enhorabuena Saul.
Los rostros o los cara duras?
en la sentencia del complejo tenia que regresar el dinero robado o malversado,y aun sin regresarlo y viviendo como un maraja,y sin trabajar,investiguen un poco y se llevaran sorpresa de donde sale el dinero

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