12
Sep
2016
Saúl García

A principios de agosto, los Centros de arte, cultura y turismo presentaron un documento llamado Análisis y evaluación de la contribución socioeconómica de los CACT a las sociedades de Lanzarote y Canarias durante el pasado año 2015. Se presentó como un “ejercicio de transparencia  que sitúa dónde estamos para decidir hacia dónde vamos”, según dijo el consejero, Echedey Eugenio, que además afirmó que los CACT habían recuperado la sostenibilidad económica “gracias a un esfuerzo notable y a una gestión eficaz y rigurosa”. No dijo nada sobre otro factor que quizá ha influido algo, que es el aumento en la llegada de turistas a Lanzarote en los últimos años por el descenso, a su vez, del turismo en países como Túnez o Egipto.

El análisis lo elaboró la consultora Deloitte y en él participaron un senior manager, la gerente y dos socios de la firma, aplicando el modelo metodológico “Global Impact Model”, ideado por la propia firma,que ya lo había aplicado para el Museo del Prado, el Guggenheim o el Reina Sofía.

Según este método, los CACT generaron 186,7 millones de euros de gasto durante 2015, lo que se traduce en 231 millones de euros del PIB de Canarias, y han contribuido, de forma directa o indirecta, con el mantenimiento de 6.624 puestos de trabajo. En 2015, el 44 por ciento de los turistas que llegaron a Lanzarote visitaron algún Centro. En el documento, al menos en el que se puede acceder en Internet (y no a través de la página de los CACT, sino de datosdelanzarote) no aparece qué porcentaje de turistas era el que visitaba los Centros hace 6, 10 o 15 años. Ya que se trata de un ejercicio de transparencia, estaría bien que se pudiera conocer ese dato. Más que nada por saber si además del esfuerzo (que no se pone en duda) hay algún otro factor externo. 

Y es extraño que no se apunten en el Análisis este tipo de factores que tienen que ver con la coyuntura económica, viniendo de quien viene el informe. La acusación popular del caso Bankia acusa a Deloitte de haber contribuido al desastre de la entidad bancaria maquillando sus cuentas en una auditoría. El auditor y uno de los socios de la firma están imputados en el casoi y Deloitte acaba de presentar un contrainforme en el que dicen, de forma mu resumida, que los peritos judiciales hicieron un análisis “inconsistente y ausente de rigor metodológico” y que su labor de supervisión, justo antes de que Bankia se fuera a la quiebra, fue “intachable desde el punto de vista técnico y normativo”. Para rematar, dicen que la culpa de todo fue de la segunda recesión que se produjo entre la formulación de las cuentas el 15 de junio de 2011 y su reformulación el 25 de mayo de 2012.

Ya ven: cuando las cosas van bien, se contrata a una auditora para que diga que van bien gracias al esfuerzo interno, y cuando van mal, se contrata a la misma para que diga que todo va mal por la situación económica. Y en el caso de Lanzarote, apenas hay margen de error porque el análisis se hizo con el método “Global Impact Model”, que viene a ser prácticamente infalible.

3 Comentarios

Ya ni disimulas tu portavocía de Podemos en Lanzarote.
Saúl, periodismo puro. Quien quiera leer noticias sobre miss valtarra o Rallyes tiene otros medios de comunicación.
Bravo Saúl, me encanta, deberías escribir un libro sobre la verdadera historia de los CACT, , das en el clavo, tacha..o llaga como prefieras...sigue en tu línea

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