La morosidad, al nivel más alto en 7 años

La crisis obliga a las entidades financieras canarias a facilitar medidas para ayudar a las familias

Períodos de carencia en las amortizaciones, moratoria en los tipos de intereses, alargamiento de plazos a las familias… Las entidades financieras canarias se están viendo obligadas a tomar medidas que faciliten el pago de sus hipotecas a las familias, después del ‘boom' inmobiliario que infló de manera artificial los precios de la vivienda y que ha acabado en una crisis en el sector.

ACN
[Miércoles, 21 de mayo de 2008] [09.58]

Estas medidas, junto a los indicadores que hablan de una caída en el precio de la vivienda de hasta un 25 por ciento en los próximos años son consecuencias “lógicas” del “mercado loco” que se vivió en España durante el ‘boom' inmobiliario, tal y como reconoce el director comercial de Cajasiete, José Manuel Garrido.

Garrido reconoce que se “hizo mucho daño a muchas personas” durante el ‘boom' y apela al compromiso social de la cajas de ahorros para facilitar los pagos a las familias. Sin embargo, el contexto económico puede ayudar a entender este afán de las entidades por facilitar los pagos a sus clientes: Desde febrero de 2007 el volumen de créditos dudosos (morosidad) no deja de crecer. En marzo de 2007 la morosidad era, en términos nacionales, del 0,66 por ciento frente al 1,2 por ciento en la actualidad, de forma más acusada en las cajas de ahorros. La morosidad ha aumentado pues, un 83 por ciento, el nivel más alto en siete años.

Garrido explicó que durante el ‘boom' el precio de la vivienda se ponía en función del Euribor, es decir, se llevaba al límite la capacidad de pago del cliente, lo que hacía que se generasen precios artificiales. Las familias que no compraban para especular se han convertido, merced a estos precios y las constantes subidas de tipos de interés, en las damnificadas del período de vacas gordas y los bancos y cajas miran con preocupación como empiezan a engrosar las listas de morosos, lo que provocaría serios problemas de liquidez a las entidades.

Tampoco hay que olvidar que infinidad de promotoras, inmobiliarias y constructoras, clientes también de las entidades financieras, han cerrado al no poder hacer frente a los pagos.

Así las cosas tampoco es de extrañar que todos los indicadores apunten a que el precio de la vivienda tienda a disminuir, entre un 1 y un 1,5 por ciento, aunque Garrido señala que algunos cálculos indican que puede llegar hasta un 20 o un 25 por ciento esta caída.

“Al final lo que estamos es volviendo a reestructurar este mercado loco que teníamos en los últimos años”, apuntó Garrido en la presentación del Boletín de Coyuntura Económica elaborado por la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife y presentado este martes.

Garrido considera pues que esta crisis “está regulando el sector”, lo que obliga a las entidades financieras a facilitar las cosas a las familias y a prestar dinero sólo a aquellas empresas con solvencia garantizada.

En sus propias palabras, la crisis está forzando “a que se dediquen a construir y a promover los que sean profesionales, porque los que no lo sean tienen más probabilidades de no hacer las cosas bien” y, asimismo, a “estudiar la capacidad de desembolso de las personas”.

“Lo que pasa es que antes con la alegría que había, se prestaba hasta el 110 o 120 por ciento de los valores de tasación, ahora se da hasta el 80 por ciento y que la cuota no represente más del 30 o 35 por ciento de la renta disponible de la persona”, declaró. Así las cosas, Garrido aconseja: “Quien tenga problemas que se siente y lo diga, que no meta la cabeza bajo el ala”.

 

 

 

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